Nuestro equipo de bioacústica está disponible para resolver dudas sobre el análisis de cantos de cetáceos y la interpretación de datos acústicos submarinos.
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El canto de las ballenas jorobadas es una secuencia compleja y repetitiva de sonidos de baja frecuencia que los machos emiten durante la temporada de apareamiento. Estos cantos pueden durar desde unos minutos hasta más de una hora y se cree que tienen funciones de cortejo y comunicación a larga distancia en el océano.
El sonido viaja aproximadamente cuatro veces más rápido en el agua que en el aire, alcanzando unos 1.500 metros por segundo. La propagación depende de factores como la temperatura, la salinidad y la presión hidrostática. En aguas profundas, las ondas sonoras pueden recorrer cientos de kilómetros sin perder intensidad, lo que permite a los cetáceos comunicarse a grandes distancias.
Las ballenas jorobadas producen sonidos en un rango de frecuencias que va desde los 20 Hz hasta varios kHz. Las frecuencias más bajas, por debajo de 100 Hz, son ideales para la comunicación a larga distancia, mientras que las frecuencias más altas pueden usarse para ecolocalización o interacciones sociales más cercanas. Los científicos emplean hidrófonos para captar y analizar estas señales.
Mediante la instalación de hidrófonos en puntos estratégicos del océano, los biólogos marinos pueden grabar los cantos de las ballenas durante meses. Al analizar la presencia, duración y variaciones de estos sonidos, es posible trazar las rutas migratorias, identificar zonas de alimentación y reproducción, y monitorear cambios en el comportamiento debido a factores ambientales o humanos.
Los investigadores emplean hidrófonos de banda ancha, grabadores autónomos submarinos y boyas acústicas. Los datos se procesan con software de análisis espectral que permite visualizar las frecuencias y patrones de los sonidos. Esta tecnología permite crear catálogos acústicos detallados que ayudan a identificar individuos y poblaciones de cetáceos.
Instalación de hidrófonos en profundidades oceánicas para capturar el canto de los cetáceos en su hábitat natural.
Procesamiento digital para aislar las ondas sonoras relevantes y eliminar el ruido ambiental de la presión hidrostática.
Clasificación de los patrones acústicos por especie y región, creando una base de datos de referencia para biólogos marinos.
Correlación de los cantos con datos de geolocalización para descifrar las rutas migratorias de las ballenas jorobadas.
Creación de espectrogramas y mapas interactivos que muestran la riqueza y complejidad de los sonidos oceánicos.
Difusión de los hallazgos en plataformas educativas para biólogos marinos y amantes de la fauna oceánica.